La O.S.T.C. se persona en Valencia para solicitar la rehabilitación ante el Papa
Valencia, ocho de de Julio de dos mil seis
1ª Acción.-
A las quince horas y diez minutos nos personamos en el Palacio Arzobispal, residencia del PAPA durante su estancia en España. En vestidura ritual y en formacion no pudimos acercarnos a la entrada del mismo, puesto que la zona estaba vallada. Se aproxima un policia de la unidad que custodia el primer cinturón de seguridad, quien se hace cargo de nuestra demanda a través del Procurador General. Se marcha volviendo a nuestro punto de formación, con un superior. Este se hacer cargo de nuestra petición, marchando al interior del palacio.
Tras la espera inicial, se remiten a nosotros, comunicando literalmente a Monseñor el Procurador General “ que SU SANTIDAD. no nos puede recibir por su apretada agenda”. Comprometiéndose expresamente a hacerle llegar nuestra misiva.
Se da la acción por terminada saliendo del lugar en formación, siendo las quince horas y cuarenta y tres minutos.
aaaaaaaaaaaa
2ª Acción.-
Localizado nuestro objetivo en un grupo de hoteles, en el que se encuentra alojada la curia vaticana, siendo las diecinueve horas y tres minutos, nos aproximamos al hotel Melia Ingles. Cerca del acceso el Procurador da el alto, remitiéndose a un numero de la Policía Nacional. El agente se muestra nervioso y en actitud beligerante, nos hace apartarnos a un lado, pidiendo la documentación a cada miembro de la O+, la cual se lleva mientras continuamos formados en espera.
Comparece su superior que nos solicita indiquemos los motivos de nuestra presencia allí. El Procurador General le indica que la misma esta motivada, por nuestra intención de entregar una misiva a un miembro de la curia, a ser posible el de más alto rango. El funcionario entra en el hotel, seguimos a la espera.
Las medidas de seguridad son espectaculares desde nuestra llegada, notando muchas precauciones, no sabemos si por azar o por protocolo, llegan tres furgones de la Unidad de Anti-Disturbios.
El funcionario que nos recibió inicialmente, comprueba nuestra filiación por radio. Finalmente aparece su superior, este cortésmente nos indica que se hará llegar nuestra misiva al Nuncio de S.S., previa consulta con un funcionario del Ministerio de AA.EE.
De la tensión inicial, salimos tras la amable atención del servicio de seguridad, continuando en formación siendo las diecinueve horas y treinta y siete minutos.
La Curia Vaticana, asi como su Santidad el Papa, deben de saber, que la Orden Soberana del Temple de Cristo, perseverara hasta que la Iglesia Romana, reconozca la tremenda injusticia inscrita en los anales de la Historia, cometida contra nuestra Orden, y reconozca el martirio y el tormento que sufrieron nustros hermanos Mayores.
Los templarios no son historia, no estan muertos como algunos pudieran pensarse. Dios ha permitido en su Infinita Bondad y Misericordia que estemos aquí.
¡ Non nobis !