AVISO A LOS BUSCADORES DE LA ORDEN DEL TEMPLE

Grupos Neo-templarios

Ponemos en guardia a todos los buscadores de la Orden del Temple a nivel mundial, así como a los miembros de las Iglesias Cristianas y a las Religiones de cualquier denominación y origen en todo el planeta.

Existen en el mundo organizaciones que se atribuyen la palabra o frase Orden del Temple – Templarios – Temple ; así mismo las palabras que tienen que ver o han tenido que ver con la Orden del Temple, como Caballero – Dama – Prior – Priorato que solamente pueden ser entendidas dentro de la Jerarquía Sacerdotal de siempre de la Orden del Temple. Hemos repetido ya hasta la saciedad que este tipo de organizaciones no tienen nada que ver con la Orden del Temple, que se diferencia entre otras muchas cosas mas por su Sacerdocio específico de Melquisedek; sus Oficiantes – Capellanes – Diáconos – Priores, etc.

Los mismos símbolos – cruces – Beaucens usados por este tipo de organizaciones, no tienen nada que ver con estos que son empleados en la actualidad por la Orden del Temple. Lo que indica por parte de estas organizaciones un desconocimiento total de la Jerarquía y de la misión del Temple en esta manifestación.

Así mismo ponemos en guardia a los miembros de la Iglesia Romana, algunos de los cuales con la mejor intención celebran la Eucaristía (en actos de este tipo de organizaciones) que el Temple en su verdad y en su pureza se vale por si mismo y no necesita el patrocinio de ninguna Religión o Iglesia cualquiera que sea esta.

Si alguien desea alguna aclaración a este comunicado le atenderemos gustosamente.

Por el Capitulo Magistral de la O.S.T.C.

Non Nobis o Bonitas

P.S./ Jamás en la Orden del Temple existió ningún título llamado Príncipe Regente o cualquier otro parecido.

Estos títulos rimbombantes son fruto de los “Templarios” del siglo XIX con sus pergaminos surrealistas para entretener a Caballeros (sic) ociosos.

P.S. / Hacer del Manto de la Orden la mascarada y el ridículo de este tipo de gentes, nos causa un penoso dolor que sólo podría ser mitigado cuando la Orden, reconocida en sus prerrogativas legítimas y rehabilitada cause la confusión de estos canallas y su justo castigo ante el tribunal de Dios.